El mismo año 1973, luego del golpe de estado, la Junta Militar decidió convocar a un conjunto de expertos y crear una Comisión de Estudios de la Nueva Constitución. Actualmente se le conoce como Comisión Ortuzar. Este modelo de trabajo es manifestación de la desconfianza en la democracia representativa. Desconfianza que se manifestó también en el orden constitucional generado por el pinochetismo.
Como hemos dicho, la nueva Constitución establece por primera vez en la historia constitucional chilena normas protectoras sobre el mundo rural, el trabajo campesino, la actividad agrícola, la familia y las tradiciones campesinas vinculadas a la producción. Se trata de un manto de protección, promoción y cuidado que permite caracterizar al proyecto de nueva Constitución como una Constitución campesina.
Como hemos dicho, la nueva Constitución establece por primera vez en la historia constitucional chilena normas protectoras sobre el mundo rural, el trabajo campesino, la actividad agrícola, la familia y las tradiciones campesinas vinculadas a la producción. Se trata de un manto de protección, promoción y cuidado que permite caracterizar al proyecto de nueva Constitución como una Constitución campesina.
La nueva Constitución establece por primera vez en la historia constitucional chilena normas protectoras sobre el mundo rural, el trabajo campesino, la actividad agrícola, la familia y las tradiciones campesinas vinculadas a la producción. Se trata de un manto de protección, promoción y cuidado que permite caracterizar al proyecto de nueva Constitución como una Constitución campesina: regular constitucionalmente al mundo campesino para protegerlo, es una señal de que vivimos nuevos tiempos.
El Estado subsidiario no sólo ha operado abriendo espacios al empresariado nacional e internacional en áreas tradicionalmente caracterizadas como servicios públicos, sino, y esto es lo políticamente más relevante en la actual coyuntura constituyente, como el mecanismo por antonomasia para acceder a la riqueza estatal.
El 4 de septiembre de 2022 el pueblo de Chile decidirá el camino que quiere recorrer en las próximas décadas. Una nota distintiva del nuevo escenario institucional es el reconocimiento y fomento de la participación, aspecto de gran importancia en los distintos niveles educativos.